Principios del Hombre Rico


Principio #1: Actúa y hazlo pronto
Clave: Debes formarte sobre el arte de las finanzas y debes hacer un plan de los objetivos financieros y familiares a largo plazo. “Sin seguir este primer principio no se puede ir muy lejos en la gestión patrimonial”, sentencia Stuart E. Lucas en su libro “Wealth: Grow It, Protect It, Spend It and Share It”.

Principio #2: Compagina los intereses de la familia y de la empresa cuando desarrolles la estrategia para manejar tu riqueza y la de tu familia.

En otras palabras, tú y tu familia tienen que estar en la “misma página”. La suma de todos, hace más que el poder de cada uno individualmente.
Principio #3: Crea una cultura basada en las responsabilidades.
Dice: “Crear una ‘cultura basada en la responsabilidad’ dentro de la familia es crucial cuando el número de miembros familiares involucrados aumenta. Utilizar medidas de resultados objetivos puede ayudar a despersonalizar críticas a individuos en aquellos casos en que los miembros no están obteniendo resultados”.

Recuerda que al final no es solo hacer la riqueza sino que, además, los miembro de la familia la disfruten, la cuiden y la mantengan. Por eso la importancia de la responsabilidad de los participantes.

Principio #4: Capitaliza los recursos combinados de tu familia.

Este principio es básico y que muchas familias no corrigen. Si hay personal capacitado dentro de la familia entrénalo y utilízalo. El mismo autor se especializó en el mundo de las inversiones después de ver cómo pagaban grandes cantidades de dinero a terceras personas.

Principio #5: Delega, autoriza y respeta la independencia.
Stuart dice que es importante que los miembros de la familia asuman retos propios. Comparte con ellos sus éxitos y sus errores. Sean estos a nivel personal o empresarial. Es esa dialéctica la que ayudará a las futuras generaciones a tomar responsabilidades de liderazgo.
Principio #6: Diversifica, pero especialízate.

Básicamente habla de que debes ver el bosque sin olvidar sus árboles.
Principio #7: Si te equivocas, que sea en cosas pequeñas.

Si tu riqueza es de un millón y tienes dos opciones: en la primera puedes perder $10,000; en la segunda opción $500,000. La primera es sencilla; la segunda es complicada. Quédate con la sencilla. En última instancia la equivocación te cuesta un 1% y no 50% de tu patrimonio.

Principio #8: Prepara a tus hijos con buenas habilidades para manejar tu fortuna.

Cuántas riquezas he visto, en mi corta vida, que fueron desperdiciadas por hijos o nietos que no supieron mantener lo que los padres, abuelos o tatarabuelos construyeron.